Cuando en el 2010 le dijeron “vienes a Tigres”, lo primero que Juninho hizo fue ver videos de este equipo que ni siquiera sabía que existía.
El defensa brasileño vio en YouTube un partido del equipo dirigido por Daniel Guzmán. Ese Tigres jugaba mal y peleaba por no descender, pero lo que lo impresionó fue su afición.
Ahora, el zaguero felino, pilar de la defensa más sólida de México en los últimos años, se siente orgulloso de haber aceptado venir a Tigres por el apoyo que cada fin de semana recibe su equipo, tanto de local como de visitante.
A tal grado está convencido, que Juninho asegura que en todo Brasil no existe una afición tan fiel y con tanto aguante como la de Tigres.
El brasileño concedió una entrevista en la que habla del idilio de la hinchada con el equipo, lo feliz que está en Monterrey y su deseo de retirarse con el jersey amarillo del equipo de San Nicolás.
¿Qué te ha marcado en estos años que has jugado en Tigres?
“El trabajo en equipo que hemos hecho. Todos éramos conscientes de la situación del equipo en el tema del descenso y que teníamos que trabajar mucho para sacar al equipo de donde estaba".
“Gracias a Dios se dio con el trabajo de todos, con la unión y comunión de equipo, cuerpo técnico, directiva, pero principalmente con la afición que nos abrazó en una forma espectacular. Nos hizo cambiar todo. De salir del último lugar de la tabla del descenso hasta llegar al primero, lograr el título, todo en dos años y medio, es un logro muy importante”.
¿Qué te movió a venir a Tigres?, más allá del tema contractual.
“La grandeza de Tigres. Cuando tuve la posibilidad de venir busqué en internet qué era Tigres, información de la Ciudad y, principalmente, del equipo, y la verdad lo que me motivó a venir es la grandeza de Tigres por su gente".
“Yo vi al equipo en partidos un torneo antes de cuando llegué, y el equipo había ganado un juego aquí, en nuestro estadio y veía los juegos por internet, las jugadas y el estadio lleno y yo decía: ‘No es posible que tenga una afición de éstas y el equipo no corresponda, que no esté logrando las victorias. Hay que luchar, porque la gente se lo merece’. Es una de las cosas que me motivó a venir”.
¿Firmaste por cuánto tiempo?
“Por cuatro años. Aún me queda un año más fuera de este torneo. Ojalá se dieran las cosas para quedarme mucho más”.
La afición es invasora y los acompaña a todos lados: 10 mil contra Chivas, 11 mil ante América, 8 mil en Pachuca, irán más de 15 mil a San Luis. ¿En Brasil se puede comparar con alguna afición?
“No, no, ni cerca de esto. De lo que vivimos aquí no hay comparación. Te lo digo de verdad: no hay en Brasil una afición como la de nosotros”.
En Brasil las aficiones son muy apasionadas, pero no es normal que cada que su equipo juegue de visitante en la Liga doméstica viajen miles para acompañarlo a otros estadios.
“Aquí cada 15 días 43 mil personas (vienen a vernos). Cuando vamos a jugar fuera de nuestra casa mínimo van 2 ó 3 mil personas por más lejos que sea. Ya nos tocaron partidos llenos cuando fuimos con Chivas o con Pachuca en su casa también, y ahorita en Toluca. Casi en todos los juegos hay mucha gente de nosotros, así que no hay afición igual".
“Igual en México no hay una afición como la de Tigres, mucho menos en Brasil. Esto nos motiva demasiado y nos da una responsabilidad muy grande de seguir haciendo las cosas bien y trabajando mucho para seguir dando muchas alegrías para ellos”.
¿Sí pesa la afición en el campo?
“Sí, pesa demasiado, pesa en favor de nosotros”.





